"—Pareciera que un día lo tienes todo y al otro, ni cenizas.
Solo una foto de un hombre y una mujer jóvenes tomados de la mano, sonriendo, y la certeza de que ya no habrá una fotografía igual o parecida. Él no está.
¿Desde cuándo es una excusa para que dejes de hacer lo que te toca?
¿Qué no te lo dio todo para que siguieras adelante y fueras un hombre de bien?
¿Por qué te esmeras en tomar las decisiones equivocadas?
Tu altruismo hacia quien no lo merece está desarmando a los pocos que te quieren con el alma y el corazón sin pedirte nada a cambio.
Abre los ojos antes de que sea demasiado tarde. Porque ella es una luchadora. No te dará la mano para que tires de ella y le tomes el brazo. No es tonta, y ahora... tampoco es piadosa. Te dejará atrás, y entonces tu, te convertirás en solo alguien que pudo haber sido grande, pero que no quiso lograr nada importante.
—Pero sí lo deseo.
—No, eso es mentira. Tu ya hiciste tu elección. Decidiste revolcarte en el barro y no salir de tu zona cómoda. Lograr algo grande no viene de gratis.
—Pero no tengo nada que pueda dar.
—Lágrimas y sangre, eso es más que suficiente. Solo lágrimas y sangre."



